sábado, 22 de marzo de 2025

 

Santiago, 30 de octubre de 2023

MUERTE

I Distinción Preliminar: El automatismo mental antepone al sustantivo femenino singular muerte, el artículo determinado femenino singular la, dándole así existencia conceptual inmediata, La Muerte. Ella, esa cosa a la que puedo asignar características de acuerdo a mi sentimiento base vital, mis creencias y demás. A la vez puedo separarla de mi intencionalidad pero no ignorar que si bien inevitablemente me pasará a mí y a todos los seres vivos, solo yo, humano, tengo conciencia de eso.

O sea, hay una cosa que existe afuera de mí, que sin discusión se me impondrá. La tentación enorme es pensar en la muerte como si fuera un ente o una entidad con voluntad propia, con existencia eterna, diferente a los mortales que somos finitos. Como que yo paso, ella o eso no sucede, no transcurre; existe en el presente desde y hasta siempre.

Ella es, y cuando nos toca ¿es que vino a nosotros o nosotros fuimos a ella? ¿Nos espera inmutable y eterna, neutra, sin conciencia, significado, intención?

Muerte, ¿es un hecho? ¿un acto? Si lo primero, ¿qué o quién lo hace o hizo? Si lo segundo, ¿para qué se hace o hizo? Sucede, nomás. Curioso, que si es hecho o acto, el sustantivo se masculiniza, cambiaría de la muerte a el muerte. O sin género, lo muerte.

Esta agitada de agua despeja el camino que lleva a lo que parece ser lo más realista: independiente de lo que eso sea, lo cierto es que aquello es lo que pensamos de eso.

II Fluencia del psiquismo versus muerte: Vida -intencionalmente se omite el artículo la- es flujo, transcurrir, continuo dinámico. Y así lo entiende la mente humana. Por eso le es tan insoportable la finitud (tanto como el vacío). ¿Cómo que FIN, cómo que muero y ya, no soy, no hay conciencia de mí o sí. ¿Nada sigue, luego del cuerpo? Imposible.

Algunos lo aceptamos así no más. La mayoría, desde siempre y en todas partes siente que ello no puede ser así. Que la propia conciencia debe seguir tras muerte. ¡Debe, tiene que existir otra cosa, más, allá o donde sea!

Y bueno, ahí están las religiones, los místicos, los maestros espirituales. De la necesidad de explicarse la razón de las cosas, de la resistencia a imaginar vivir la no vida, la incapacidad imaginativa de visualizar el nada, la nada, lo nada… nada.

La brutal soberbia del hombre, de la mujer, produce la negación y la compensación: Yo soy, he sido… y seré. ¿Dónde, cómo, cuándo? La tercera pregunta, cuanto muera. La primera, en el mundo post muerte en que creo, por educación, por invención, por necesidad. La segunda, casi no importa la respuesta, como sea, Pero siendo yo.

Conozco una escuela de pensamiento (y práctica), viva hoy, que postula la inmortalidad. No del cuerpo, no por resurrección sino por superación de la finitud de la conciencia. En sencillo, sus seguidores más ilustrados y empeñosos parten de la conciencia de sí, que se logra con trabajo y conocimiento. La experiencia cierta de tal conciencia de sí extendida en el tiempo transforma la percepción primero y la realidad misma del tiempo después. En conciencia de sí, el tiempo “se estira”. La permanencia en ese estado alarga el tiempo a la vez que se mantiene. Esa conciencia presente extendida logra ser independiente del cuerpo físico en que se ha creado, que ha alimentado energéticamente tal ente consciente…

Todos conocemos la creencia religiosa en que la mayoría se ha formado en Occidente, Cristianismo. Pero casi que por cultura general, todos sabemos algo o mucho de otras creencias religiosas. Las tres monoteístas “del Libro”, las antiguas, las de Oriente, etc. Todas ellas tienen el tema muerte como asunto trascendental, al que dotan de significado, imaginación, intención, etc.

 

III Hasta aquí llego yo: Este Tinto de la muerte me atrajo apenas tuve noticias de ello. Y pensaba asistir en modo pasivo, para ver qué había allí. Pero navegué por el site y me di cuenta de que hay personas potentes, idas probadas, etc. Por ello me obligué a presentar algo, sea poco, malo, pero algo. Esto es todo.

Muchas gracias por haberme invitado.


PS: Qué hacer con el cuerpo: donarlo para aprovechamiento de órganos y luego al cinerario. Para qué tumbas, mausoleos y demás? Para que el fallecido no muera de nuevo, cuando es olvidado.

PS 2: ¿Y la trascendencia? Horror al vacío, espanto al no-ser, pánico al olvido, narcisismo atroz. Ah, trágico y definitivo sino de los hombres.

jueves, 3 de octubre de 2024

 

Felipe Valdivieso

 

Más sobre Revolución (política)

Definir un objeto de estudio, en este caso una serie de eventos diversos en un espacio de tiempo determinado, puede exigir segmentación temporal debido a la no única línea argumental del relato que se pueda hacer sobre aquello. Si no hay línea clara cuyos componentes, encadenamiento y resultado sea factible de definición como conjunto hay que recurrir a otras herramientas de análisis. Lo cierto es que tomar una parte como el todo es e induce a error.

Revoluciones políticas no discutibles, algunos ejemplos: Norteamericana, Francesa, Hispanoamericana, Soviética, China, Cubana, Islámica, Bolivariana, etc.

Aparte destaco la chilena en el siglo pasado porque no es una sino dos, hasta tres, de más reciente a menos: Militar 1973-1990, Con empanadas y vino tinto 1970-1973, En Libertad 1964-1970. Algunas precisiones necesarias: La de UP fue un proceso revolucionario que no logró imponerse; la de Frei Montalva -DC lo fue en cuanto produjo transformaciones sociales y políticas decisivas (Reforma Agraria, Sindicalización Campesina, Promoción Popular, etc.).

¿Puede definirse la de ’70-‘73 como inconclusa, abortada o similares? Sí puede adjetivarse así porque no hay duda que era un proceso revolucionario que logró lo máximo que la camisa de fuerza institucional de entonces toleraba pero que no logró su fin último -Socialismo- porque sobrevino otra revolución contraria o contrarrevolución, que sí logró su propósito y que al satisfacerlo abrió el cauce de cambio al siguiente régimen político.

Entonces ¿se puede o no anteponer o posponer adjetivos a un proceso revolucionario? Sí, en cuanto tenga todos los elementos que tipifican una revolución en curso, presentes durante todos los momentos o desarrollo de tal proceso. No es permitido calificar como revolución una serie de eventos que claramente presenta distintos momentos con diferentes características, sin la constante o denominador común referido a revolución.

Salvedad necesaria: Hablar o escribir poco reduce el desarrollo del pensamiento; escribir o hablar mucho tiene el peligro de afirmar criterios discutibles, dejar muchos y tal vez amplios espacios en que cabrían definiciones, interpretaciones alejadas del centro de las ideas que se intenta pensar y exponer.

El caso de los eventos acaecidos a partir del 18 de octubre de 2019, no se ve -sin auxilio de la ideología o cosmovisiones- una serie de hechos encadenados en dirección revolucionaria. Ya es un lugar común entender que las manifestaciones iniciales fueron multi clase, multi propósito. Lo común fue expresar disconformidad con variadísimas situaciones vitales, expectativas, frustraciones casi, exagerando, de una en una persona. No hubo coordinación, liderazgo, ideología política. Eran decenas de miles de personas distintas exteriorizando su cansancio y frustración. Esa etapa breve no fue revolucionaria, fue de protestas.

Muy rápidamente sobrevino la degradación: emergió desde los márgenes de las zonas populares el submundo de los antisistema, de los delincuentes, agitadores, lumpen, anarquistas que se expresaron con gran claridad y contundencia destruyendo, robando, agrediendo. Ahí no hubo ideología ni dirección revolucionaria. Tampoco se puede hablar de “explosión social”, título que en todo caso estaría más cerca de las manifestaciones iniciales.

La institucionalidad desbordada, el caos generalizado y violento. Allí entonces aparecieron los intérpretes de buena y mala fe forzando e intentando dirigir esos hechos a una captura violenta del poder político. Ya señalado en escritos previos, liderazgos políticos al descubierto no hubo, mal podrían coronar una acción revolucionaria desde la penumbra.

A esa altura, en ese momento del desarrollo y evolución de los eventos de que se habla, las insinuaciones políticas de estos equilibristas poco y nada de efecto tenían o tuvieron para los desatados destructores; escaso sino nulo para los manifestantes iniciales, ya retirados de la acción hacía rato.  Así y todo, lograron percolar la ocurrencia posible: Nueva Constitución.

Muy significativa esta idea porque surge cuando la protesta ciudadana no estaba presente, cuando la institucionalidad debilitada pero no caída tenía aún recursos de contención y represión. Punto intermedio entre pérdida de la oportunidad y espacio institucional.

Entonces puede decirte que el vandalismo no popular fue usado como base de fuerza para meter la cuña constituyente. Puede decirse que allí propiamente se puede ver una proceso revolucionario en marcha. Si las etapas siguientes lograban mantener el rumbo revolucionario y se llegaba a la caída del gobierno, a la rendición del sistema y a la captura real del poder político, claramente Revolución. Pero eso no sucedió. Con la fuerza del caos e introducida la baza constituyente, pasó que la muy débil institucionalidad retrocedió y adhirió a la idea que cambiaría todo, aceptó reglas que demostraron ser fatales para la democracia. Pero a última hora logró frenar temporalmente el ímpetu: Constituyente, bien, pero no Originaria sino Derivada.

El desarrollo y contenido, la propuesta final de esa Convención Constitucional sí era revolucionaria, muy más allá de cualquiera imaginación convencional. Proceso y resultado, claramente revolucionarios. Pero, los chilenos dijeron No y hasta ahí llegó el proceso. Hasta ahí lo que iba a ser -si triunfaba- una Revolución propia.

Sin cambio profundo, radical (de raíz), no hay Revolución. Lo que hubo es un conjunto de sucesos de diferente tipificación según momentos en que se fueron presentando que, al no culminar con el cambio de sistema, captura del poder, expulsión de los hasta entonces detentadores del mismo, no puede definirse como revolución.

Es la interpretación de quien redacta. Y no está pensado en oposición a otros enfoques sino como esfuerzo para entender y comunicar ideas sobre tan traumática serie de eventos iniciados en 2019. Por cierto, la pandemia vino a sepultar cualquier ínfula post fracaso constituyente e intentos de revivir el fervor rupturista.

7.9.24

 

¿Revolución 10/19? No

 

En formato WhatsApp, voy esquemático:

 

1. “En el principio era el Verbo”... (San Juan 1:1): ¿Cómo sino con palabras es que se piensa? Las conceptualizaciones no son sin las palabras. Las ideas distintas unas de otras utilizan diferentes palabras. Cuando se define un hecho o fenómeno se hace a través del verbo, por ello es esencial al concepto, el correcto y preciso término que se use.

Según se interprete, se denomina o define el objeto sobre el que se aplica la atención y el pensamiento. A su vez, la interpretación está condicionada o basada en la cosmovisión de cada quien, de sus aprendizajes y demás.

Por esto NO da igual llamar a un determinado hecho de una u otra manera.

 

2. Definir implica diferenciar (La luz es lo opuesto a la oscuridad): El profesor que define Octubre de 2019 como Revolución, al ser consultado menciona cuatro elementos constitutivos: Contradicción ideológica entre facciones; Lucha por el Poder; Participación Popular; Cambio.

Es evidente que tal conjunto de factores están referidos y limitados al ámbito político. Porque revolución tecnológica, económica, industrial y demás no cumplen con los cuatro factores que se dice aplican en lo político. Así entonces, Revolución según estos cuatro elementos en conjunción no aplican a otros fenómenos de cambio.

 

3. Los dos primeros factores en política pueden reconocerse en octubre ‘19, pero esos tales no solo están presentes en la habitualidad de la política institucionalizada sino que son caracterizadores de aquello. Es decir, no hay diferencia entre lo llamado Revolución y la política corriente. ¿Dónde está lo diferente, lo distintivo, lo exclusivo de los hechos a los que se les asigna tal concepto revolucionario? Si no lo hay, no se está definiendo el evento, está diluido y confundido con otros fenómenos o hechos.

Respecto a la participación popular, se confirma que aquello aplica o se limita a lo político, porque a modo de ejemplo, la revolución de las TIC fue impulsada por pocos agentes y los demás simplemente se adaptaron  y usaron lo hecho por aquellos.

Ideologías aparte, la verdad es que al inicio de esos hechos sí hubo participación popular masiva, pero a los pocos días aquella fue reemplazada por la irrupción del lumpen delincuente, anarquistas y afines.

Y, entremedio del caos, anomia, violencia y demás, hubo la activa y a la vez casi subrepticia participación de múltiples personajes que empujaron la agitación intentando crear la situación revolucionaria que destruyera la institucionalidad hasta entonces vigente e intentar tomar el poder real.

El profesor no mencionó el elemento Líder -que no lo hubo en aquellos tormentosos días- sin embargo en revoluciones políticas importantes en la historia, si no siempre, lo común es que sí lo haya. Uno o varios. (Como ejemplo, el indiscutido líder de la Revolución Bolivariana).

 

4. Cambio (se entiende relevante, profundo, de alcance largo): Aquí en Chile, no hubo tal cambio, no estuvo presente el cuarto marcador de la definición. No por falta de ganas y propósito de los más radicales sino porque la institucionalidad se agarró a la tabla de salvación que los mismos impulsores le regalaron al estátus: Nueva Constitución, previa escala en la Convención Constitucional. El empuje al cambio se vio ralentizado y sometido a dos tiempos, además dentro de las reglas impuestas por el sistema, debilitado pero vigente. Y el pueblo -lo popular- dijo No. Entonces no hubo cambio.

 

5. Así, resumiendo: Contradicción ideológica entre facciones y Lucha por el poder nada son sin cambio, son rutina institucional. Participación popular, solo al inicio, cooptada muy pronto por los radicales anti sistema (lumpen delictual) y por los escurridizos políticos en la frontera de lo institucional. Por cierto, convalidados por numerosos opinadores, intérpretes, sabiondos, fablistanes y demás especímenes afines.

 

6. ¿Puede entonces definirse aquellos sucesos como Revolución? Para mí, no. Para quien lea, quién sabe.

 

3/9/2024

jueves, 24 de noviembre de 2022

Sucesos de octubre 2019. ¿Revolución?

 

Las palabras sí importan

Nuestro profesor le ha puesto nombre al proceso político iniciado a partir de octubre de 2019 en adelante: Revolución.

Consultado al respecto nos recuerda lo enseñado en clases previas, de que una Revolución tiene cuatro características propias:

-         Contradicción ideológica entre facciones

-         Lucha por el Poder

-         Participación Popular

-         Cambio

Complementa el tema calificando de Revolución Frustrada cuando no se concreta la cuarta condición.

Lo que sigue no es refutación. Es el trabajo honesto para entender, ya que no se logra encajar ese proceso en el marco señalado. Es claro que un esquema es por definición breve, no matizado. Pero útil como ordenador y punto de partida, así como también punto de llegada. Aquí se trabaja con el sentido inicial.

Tras muchas vueltas y revueltas (¡!) en esta ocasión se examina cada elemento del esquema. Primero uno a uno y luego los cuatro agrupadados.

1. Contradicción ideológica: ¿No es algo permanente, típico en cualquier momento de la política, inherente a ésta? Con intensidades variables, profundidades plurales, radicalismo discontinuo, pero siempre presente. En momentos revolucionarios y de estabilidad, las cosmovisiones son muy diversas. Entonces, por sí solo, este factor ideológico nada dice sobre Revolución.

2. Lucha por el Poder: Lo dicho en numeral previo aplica por completo a este segundo factor.

3. Participación popular: Suele estar presente pero no es condición sine qua non. Ejemplo, la revolución política, económica, ideológica, cultural, institucional cuyo inicio fue septiembre de 1973.

4. Cambio: Aplica si estos son radicales, profundos, duraderos. Su disparador suelen ser eventos de fuerza, violencia, brevedad temporal en el disparador. Por cierto, y para que conste, descalificar las revoluciones por su frecuente origen violento es antihistórico, es prejuicioso e inútil.

Véanse ahora los cuatro factores reunidos. Pregunta: Si hay contradicción ideológica importante y radical; intensa lucha por el poder con victoria de un bando, amplia participación popular y cambio profundo, ¿procede la calificación de un proceso cualquiera con estos elementos como Revolucionario, es aquello una Revolución? Aparentemente, preliminarmente sí. (Aunque en el caso arriba mencionado el factor tres no estuvo presente sino transcurrido un tiempo y con manifestación bien acotada, dado el sistema impuesto).

Fijados los parámetros y comentarios previos, procede ver si el proceso político iniciado hace tres años puede o no ser definido como revolucionario, titularlo Revolución.

Ello impone distinguir, separar, desagregar momentos del proceso. De ahí que sea pertinente iniciar con el esbozo de las condiciones previas a “los hechos de octubre de 2019”.

Momento Cero, tensiones sociales: Ya se ha escrito, discutido y hablado más que mucho sobre las múltiples causas que confluyen en el Momento Cero.

Las marchas iniciales y la captura veloz del fenómeno por parte de agentes políticos de toda laya, así como también de bandas lumpen, anarcas y demás tribus urbanas.

Insatisfacción de los satisfechos, frustración de expectativas creadas en los años de crecimiento y progreso, emergencia de nueva cultura progresista, individualismo, educación superior masiva, cansancio por abusos y maltratos, ralentización de la economía, diversidades en individuación acelerada, derrumbe de instituciones tradicionales como FFAA, Iglesia, empresariado, política y políticos, y un largo etcétera innecesario detallar aquí.

Digamos que el caldo de cultivo para una eclosión violenta estaba instalado, creciendo en tensiones entre fuerzas contrapuestas.

Momento Uno, estallido: Para ilustrar lo que sigue, vale el uso de analogía ígnea. En términos bomberiles, estaba el material combustible inicial (las personas enervadas); el comburente equivalente a oxígeno (la cuasi anomia institucional). Faltaba la fuente de calor inicial, la chispa, el elemento catalizador (las marchas iniciales y su rápida degradación a la violencia, caso quema de estaciones de Metro y demás).

Iniciado el incendio social, este se mantuvo e incrementó retroalimentándose (reacción en cadena) con el suministro constante de nuevos y diversos combustibles (razones, ideas, reclamos, exigencias y demás, así como también con el asalto a la propiedad pública y privada que se destruía, saqueaba) que iban agregando los muy variados agentes cuyos propósitos no eran comunes, aunque se aprovechaban unos de los otros.

El comburente, abundantísimo: anomia, confusión, tormentosa nube de ideas y propósitos en anárquica descoordinación.

Reacción en cadena: retroalimentación de estos factores, en progresivo incremento…

La temperatura entonces ya no era la inicial sino la que aumentaba sin cesar, amenazando con el incendio y fundido de todo lo conocido y por conocer.

Así es que se tiene la denominada “explosión social”, hoguera en se quemaban personas, grupos, ideologías y tanto más. Dicha expresión se ha asentado como apropiada para referirse a esos eventos en ese específico momento. Y más.... Diferentes facciones le asignan connotaciones interesadas, las cuales no se toman en cuenta aquí por no ser el tema de este intento de comprensión en que se trabaja.

Momento Dos, ¡A la Bastilla!: La agitación, caos, destrucción, violencia, encuentra sentido y propósito. Y objetivo: la toma del Poder, defenestrar al presidente y ministros, colapsar la institucionalidad opresora, explotadora, clasista y una extensa a la vez que variada caracterización del sistema como repulsivo e inaguantable.

Allí sí hay unión direccionada: tumbar el gobierno e instaurar nuevo régimen revolucionario. No viene al caso aquí nombrar a quienes empujaron este momento revolucionario. Sí es clara la ideología que los animó.

Dato de la mayor importancia es la no existencia de El Líder, ni siquiera los líderes. Los impulsores se movían en penumbras, saliendo ocasionalmente a la luz, otras veces confundiéndose con el atronado ruido de la agitación.

Un hecho muy relevante y que debe quedar plasmado aquí es cuando las FFAA representadas por su comandante en jefe dijo no estar en guerra contra sus connacionales, diciendo además sin necesidad de explicitarlo, que las fuerzas armadas no arremeterían contra la ya entonces avanzada y decidida sublevación, sedición. (Al parecer y además que los tiempos de antes no son los de ahora, los militares chilenos aprendieron lo que tenían que aprender. Y a buen entendedor, pocas palabras).

Dos turbulentos procesos empezaron a coexistir, a correr en paralelo: en la calle saqueo, lumpen, barras bravas, radicales ideologizados; en los medios e instancias políticas, acercamiento real y simbólico a la toma del Poder.

Momento Tres, instinto de supervivencia in extremis (¡Nos salvamos!): La clase política vio con pavor cívico y también del otro -el lector entiende- que moría, desaparecía, era lanzada al basurero de la historia sin demora ni buenos modales.

Interesantísimo espacio temporal este, que amerita mucho trabajo de investigación e interpretación. No cabe aquí puesto que se está siguiendo el tema planteado al inicio: ¿Revolución describe los hechos y proceso octubre 2019 – noviembre 2022?

El llamado Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución (así, con mayúsculas) del imborrable 15 de noviembre 2019, fue el evento copernicano: se salvó la institucionalidad, se salvó la clase política, amainó temporalmente el ímpetu revolucionario, apaciguó los ánimos, separó lo político de lo caótico de las calles y tanto más. Para unos, alivio; para otros, insoportable frustración: tan cerca entonces, tan lejos ahora.

Necesario es que el lector recuerde quienes no participaron ni suscribieron. Y quienes sí. No se requiere nombrarlos aquí.

Momento Cuatro, fervor revolucionario sometido a la institucionalidad. Política, política, política y más política: Recorrer el fascinante proceso constitucional reglado es para un trabajo de mucho mayor alcance y nivel que este modesto intento de comprensión sobre la definición del proceso 2019-2022. Excita el interés, la necesidad de saber y entender. Pero como dicho, es otro tema.

No obstante el límite autoimpuesto, se deja aquí el registro de una acción perpetrada por unos pocos diputados “buenistas y progres” cuyas consecuencias fueron catastróficas, en realidad para todas las partes: Moción parlamentaria que al ser aceptada definió la participación de diecisiete personas -que no precisamente representantes- de los llamados pueblos originarios. Los nombres de esos personajes no deben ser olvidados.

Si se hubieran acordado de aquello que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones, quién sabe. Al final, nadie sabe para quien trabaja. Cuesta resistir la tentación de poner aquí, en inglés, esa pregunta millonaria: What if…

Un hecho sobrevenido impuso condición muy transformadora: Pandemia Covid. El Gobierno decretó una sucesión de Estado de Excepción Constitucional (18/03/20 – 30/09/21), se impusieron las cuarentenas, los Planes Paso a Paso, los Pases de Movilidad, cambios drásticos a las condiciones de libertinaje de los Momentos Uno y Dos. Se regresó a la normalidad recién el 1° de octubre de ¡2022!

Huelga agregar o comentar. En todo caso, entre camino institucional en dinámica acelerada pero acotada y confinamientos ciudadanos, pasó lo que tenía que pasar: reducción sustantiva de la violencia y agitación social.

Para mantener este escrito en el marco del tema definido, toca nada más decir que en la Convención, la tendencia revolucionaria logró imponerse con largueza a los institucionalistas más centristas. La propuesta final era realmente revolucionaria en su inspiración y contenido, transformadora en lo institucional, radicalmente ideológica en lo valórico - cultural.

Imposible dejar pasar la oportunidad de asentar la siguiente acotación: el fervoroso impulsor de los cabildos ciudadanos, que tanto trabajó porque se superaran los límites impuestos por el Congreso a la Convención Constitucional y que esta se transformara en lo que debía ser, Originaria y no Derivada, casi, casi corona su anhelo. Pero de nuevo se impuso lo institucional establecido que reprimió con la Ley esos ímpetus e intentos de sobrepasar el marco que, debe asentarse, fue masivamente aprobado por los chilenos en histórico acto eleccionario.

“Para otra ocasión será, otra oportunidad de oro perdida. Otra frustración más -pensará-, de las ya numerosas veces en que la soberanía popular es ahogada por el abuso de los detentadores del poder imperante. Cambian las épocas y protagonistas, se repite el drama…”

Puede decirse que la revolución intentada por los hechos de octubre ’19 logró presentarse a los chilenos dentro de los parámetros de la institucionalidad vigente, para transformarla radicalmente. Dicho de otro modo, lo que no se logró concretar en el violento Momento Dos se supone que sería logrado en este Momento Cuatro.

Momento Cinco, el pueblo chileno dice No: De nuevo, mucho material para estudiar. Apasionante, pero pospuesto para otro esfuerzo de comprensión. Lo cierto es que la propuesta constitucional fue muy mayoritariamente rechazada, en proporción semejante a la que aprobara la creación de una Convención Constitucional.

Desastre. Rancagua. Waterloo. (Para unos). Para los otros, indescriptible alivio.

Se acabó la Revolución. Lo que queda es el Reformismo con incorporación de muchas ideas de la etapa revolucionaria pero atemperadas y ejecutables en la medida de lo posible, nomás.

En la continuación del Momento Cinco, el Congreso que legítimamente representa al pueblo, trabaja arduamente para darle continuidad al proceso constituyente. La idea de base es que los chilenos manifestaron contundentemente que sí querían una nueva Constitución, que no es necesario ni conveniente volver a preguntar lo mismo -mucho menos olvidarse de eso- y que procede buscar y acordar un nuevo diseño institucional para dar cause a la voluntad popular.

Continuará…

Fin del escrito: Quien ha desarrollado el presente esfuerzo de comprensión cree que explicitar conclusiones sería casi redundante, innecesario. Además, alejaría a los posibles lectores por ser aburrido que se le de toda la tarea hecha.

La segmentación temporal del proceso ha resultado ser clave y extremadamente útil. Quien hizo el trabajo ya entendió el punto, ya llegó a su definición. En este nivel| se da por satisfecha la inquietud, desaparecida la disconformidad o incomodidad.

Además, poner en cabeza de los eventuales lectores -bien pacientes por cierto- la exquisita oportunidad de pensar y ojalá expresarse, es un regalo que satisface al redactor y desafía al visitante.


domingo, 5 de julio de 2020

Carta a una amiga opositora


(Texto escrito en agosto de 2004 en vísperas del Referendo Revocatorio al mandato de Hugo Chávez. Fue publicado en Venezuela Analítica, revista digital que "la llevaba" entonces. Por razones de seguridad escribí bajo el nombre de mi bisabuelo. El cambio de plataforma de esa revista eliminó todo lo anterior a este, por eso el link no funciona).


Opinión y análisis

Carta a una amiga opositora
Guillermo E. Cox

  Miércoles, 4 de agosto de 2004

María Mercedes,

Continuando nuestra conversación-e, quiero presentar a tu consideración los siguientes elementos que se dan por entendidos :

1.- Rafael Caldera sobreseyó el juicio a H Chávez cuando llegó a la Presidencia, porque : a) Era un clamor general y promesa electoral de Caldera y de todos los demás candidatos. b) Se pensó que había que buscar la reconciliación, integrar a los desplazados del sistema, mantener el sistema democrático, y que H. Chávez en cárcel sería más dañino para el sistema democrático representativo que suelto, con sus derechos políticos intactos y en la senda de competir electoralmente o autoexcluirse si promovía la abstención. (Como en efecto hizo al principio hasta que fue puesto en línea por L. Miquilena y JV Rangel, el Humanista).

2.- La democracia representativa 1959 - 1998, habiendo empezado muy bien, con el tiempo perdió su inspiración, se burocratizó y fue asfixiada por los partidos y el clientelismo. La inmigración extranjera de los años 50s y la migración del campo a las ciudades en Venezuela produjo avances enormes, en medio de un crecimiento económico sostenido año a año, gracias al petróleo, la industrialización protegida y el crecimiento del sector servicios. Venezuela en los 60s, 70s y principio de los 80s era una promesa de bienestar y futuro.

3.- La democracia representativa se fortaleció y desarrolló "con calma y cordura" (Gral. López Contreras), con bonhomía venezolana y modernismo (Gral Medina Angarita), con R. Betancourt en los 60s que enfrentó y venció a la guerrilla comunista, con R. Caldera y la pacificación, con CA Pérez y su intento de La Gran Venezuela. (Pasando por los paréntesis del golpe del 45, el desordenado trienio adeco y los 10 años de Pérez Jiménez). Te acordarás que un adeco entregó en paz el gobierno a un copeyano (R. Leoni - R. Caldera 1969), siendo ello un enorme avance institucional. También tendrás claro que desde Luis Herrera en adelante, el sistema daba crecientes señales de incapacidad.

4.- Te acordarás del impresionante desorden, violencia política y feroz e implacable campaña de los medios de comunicación en los años de CAP II y Caldera II. Te acordarás del ataque despiadado y criminal - suicida de los medios en contra de los partidos políticos. Te acordarás de la sorpresa del Caracazo en el 89. Te acordarás de la sorpresa por el golpe del 4/2/92, del tremendo impacto que tuvo en muchos ver a un oficial joven, aindiado y templado dando la cara por el golpe fracasado. Te acordarás del peregrinaje de intelectuales, progresistas, periodistas estrellas, dinosaurios sesentosos, etc., que iban a Yare a admirarse de este soñador criollo, telúrico, impoluto, no-sistema, etc.

5.- Recordarás el intento modernizador de CAP II, del impacto del Caracazo, y luego de los golpes de Febrero y Noviembre de 1992. Te acordarás que los adecos boicotearon a CAP. Te acordarás que los super expertos en economía de CAP enfocaban bien pero no lograron que se aceptara su visión. Te acordarás de Los Notables, de la Copre, del discurso de R. Caldera el 4/2/92... En otras palabras, te acordarás de la agitación, de los intentos de cambiar, mejorar y transformarse del propio sistema, y de su incapacidad en lograrlo.
6.- Tendrás presente que el petróleo fue suficiente hasta principios de los 80s solamente y que la brecha entre necesidades y satisfacción de éstas creció muy rápido y con fuerza. Tendrás presente que un segmento de la población fue quedando atrás, fuera del sistema y de sus oportunidades. Tendrás claro que no oportunidades reales genera exclusión, desilusión, minusvalía, envidia, resentimiento, violencia. Te recordarás a A. Uslar Pietri cuando comentaba que ingenuamente muchos creíamos que en los barrios eran iguales a nosotros que vivíamos en las urbanizaciones de las ciudades. Que no nos dábamos cuenta que en los barrios había un sistema de valores, creencias, relaciones y conductas que no eran las de la sociedad occidental y cristiana...

7.- Tendrás perfectamente claro que en el 98 H. Chávez obtuvo el 56,2% del 63,4% que votó, es decir el 35,6% de los electores. Tendrás claro que la participación electoral de los venezolanos luego de las etapas iniciales de fervor y entusiasmo fueron sistemáticamente cayendo, hasta el 56,3% de abstención en el 2000 (Más la no inscripción al ritmo del crecimiento de la población).

8.- De paso, tendrás claro el argumento de R. Caldera cuando se le acusa de ser el causante de H. Chávez hoy : "Yo no voté por H. Chávez, fueron Ustedes; yo no perdoné (indulté) a H. Chávez, yo le sobreseí el juicio que es muy distinto; yo cumplí con mi deber de buscar la pacificación y la preservación de la democracia en Venezuela".

9.- Ya más cerca de hoy, tendrás claro que H. Chávez llegó al poder apoyado principalmente por civiles provenientes de un vastísimo abanico de posiciones en la vida venezolana, desde izquierda dura antigua, hasta radicales de derecha. Tendrás claro que el discurso y hasta la forma de H. Chávez era embriagadora y altísimamente penetrante, en todos los sectores. Recordarás que las expectativas que levantó fueron enormes. Que todos pensaron que habría orden, moral, no corrupción, democracia viva, apertura de posibilidades para la mayoría de la gente, etc. Todos pensaron que venían cambios necesarios, en paz y dentro del sistema en virtud del cual H. Chávez llegaba a la Presidencia.

10.- Recordarás que el punto de inflexión a partir del cual se puso al descubierto que la orientación chavista era opuesta e irreconciliable con la de la clase media, alta y parte de la baja (dicho en grueso) fue la promulgación el 11 y 12 de Noviembre de 2001 de las 49 Leyes Habilitantes, y el paro patronal del 10/12/01 que le siguió.

11.- Tendrás presente la espiral de violencia y profundización del objetivo revolucionario que se ha dado desde entonces hasta ahora. Por tus comentarios doy por debidamente inventariados por tu persona los abusos, las violaciones, la corrupción, la violencia, la ineficiencia, etc., de la gestión chavista. Por ello no se requiere reiterar el listado aquí. Lo que tú sabes, lo sé yo también y todos, poco más o menos. Ya veo que tu conclusión sobre el chavismo o Chávez o como se le quiera llamar es que no hay remedio, que no tiene compón, que ellos son transgresores innatos, que no retrocederán, que abusan de la democracia formal para destruirla, etc. Creo que aquí estamos contestes.

12.- Llamo tu atención sobre un giro o cambio muy importante : H. Chávez llegó al poder por y con los civiles, pero a medida en que se radicaliza su posición política que no sé como definir aunque por comodidad llamaré cubanista, los civiles de la derecha, los intelectuales, los "progres", los bien intencionados, etc., han ido saliendo por las buenas o malas del gobierno y entorno, y han estado siendo reemplazados ahora aceleradamente por militares activos o retirados, y civiles radicales por convicción y/o beneficio. En otras palabras : Este es un régimen militar con apoyo civil duro de un tercio o algo así de la población ubicada en las capas inferiores de la sociedad así como también un conjunto de allegados duros, cuya decisión inamovible es imponer un régimen totalitario y populista, con ramificaciones y aspiraciones regionales y mundiales.

Esto supone que la violencia ya no importa que se evidencie porque el control del Estado y de la sociedad es casi completo, además que la resistencia de la oposición se ha también radicalizado : "No hay tiempo, no hay margen y ya que hemos llegado aquí, cerremos los ojos y ¡¡¡Al ataque!!! Si se puede de paso aterrorizar a la Oposición, mejor. Tocando a uno, tocamos a muchos, así es que vamos condecorando a los GN del elevado de Maripérez, etc., etc. "Si me puedo medio cubrir con la apariencia constitucional y legítima, bien. Si no, no importa ¡Adelante y que pase lo que tenga que pasar!"

13.- Con estos antecedentes y en medio de los más insólitos acontecimientos que todos conocemos y que no procede reiterar aquí llegamos a este momento, a solo once días del referendo revocatorio presidencial. El juego de ambos bandos está desplegado y a la vista. Las tendencias están ya definidas. Los venezolanos sabemos qué pensamos y qué queremos, así como también tenemos bastante claro lo que no queremos de ningún modo. Los actores están identificados, así como definidas sus posiciones y acciones.
Todos los venezolanos haremos lo que nos toca, para bien o para mal. Lo que suceda el 15/8 por supuesto no será el fin de nuestra historia. Las fuerzas que hoy se expresan en nuestro país tienen base y fuerza. No es posible que una parte del país doblegue y elimine a la otra. Inevitablemente las hoy divididas y opuestas corrientes tendrán que encontrarse en un centro y entenderse.

Imagínate, María Mercedes, lo que sería Venezuela si lográramos lo que hoy parece imposible : Una visión común, un propósito colectivo. Imagínate la fuerza, el vigor, la energía del pueblo venezolano lanzado hacia el futuro, como lo hicimos y vivimos hace no mucho, en nuestra historia.

Yo Sí creo que No hemos llegado al final. Yo No creo que Sí estemos condenados. Yo Sí creo que No daremos el paso fatal de la destrucción.

Saldremos de esto de la mejor forma posible, todos habremos aprendido verdades válidas y duraderas, y Venezuela encontrará su camino y su centro, como lo manda la vida y como lo permite la increíble grandeza y alegría de este fantástico país bendito.

Espero que estas reflexiones sean de utilidad y provecho.

Afectuosamente,

Guillermo

guillermocox@cantv.net

miércoles, 25 de marzo de 2020

Más sobre Banalidad



Como siempre hago, releí mi texto sobre HA y como también siempre o casi, encontré error y necesidad de precisar y/o ampliar algunos puntuales. Incorporo también los comentarios del profesor ASF.

11. Mal, definido como “sustantivo”; como “objeto”: Mal, como sustantivo: Gramaticalmente puede ser sustantivo, adjetivo o adverbio. Le di el sentido de sustantivo intentando nombrar algo neutro, abstracto, concepto, que es dotado de atributos por la razón o la emoción del hombre. Mal, como objeto, se asemeja en sentido expresivo a “sustantivo”.

En realidad es un sustantivo que define las cosas de la realidad. Cosa, no solo son objetos materiales sino también inmateriales. Realidad, ídem.

Me acerco de este modo a lo que más me sirve: Objeto. Pero no material sino inmaterial en doble sentido: Concepto, abstracción humana; destino al que se dirige un acto de conciencia, en este caso, pensar. (Todo acto de consciencia –no en sentido moral sino de funcionamiento de la mente- se refiere a un objeto que completa y satisface ese acto. Finalizado el camino acto-objeto, el siquismo y la energía que lo mueve se equilibran por un instante, surgiendo de inmediato nuevos objetos a los que se orienta la mente. Eso, en lo inmediato. En lo inmediato, mediano o largo plazo los objetos-meta están más lejos de ser encontrados y el acto en ser completado, de donde surgen objetos mediatos, objetos compensatorios sustitutos, frustración y sinsentido en ocasiones, etc. Pero todo ello es tema para otra ocasión).
Ese es el concepto que al día de hoy me parece más adecuado a lo que intento definir, expresar.

22. Tomo aquí ideas del profesor: a) Que en contexto burocrático, el mal mecánico (sin conciencia ética) se da y se entiende. (No justifica). b) Bien y mal, como atributos éticos, materia de la (filosofía y) ética. c) El mal se juzga desde perspectiva moral. No puedo estar más de acuerdo con esas ideas. (Ni hablar en contextos totalitarios).

33. Entonces, ya puedo decir claramente la idea depurada de lo que quise decir con “sustantivo” y “objeto” y reafirmar, ratificar el centro del texto: Hannah Arendt definió, calificó, categorizó el objeto o concepto “mal” como banal en los casos de burócratas inconcientes, a raíz del juicio al que asistió parcialmente. Lo hizo desde su sofisticada estructura intelectual y emocional. Pero ello no le da carácter o atributo objetivo y eterno al concepto Mal, cuando mucho propone una estructura discursiva, útil para muchos temas y adherentes. El objeto (de la consciencia o siquismo) “mal” mantiene su carácter de espacio vacío en el que caben muchas denominaciones, interpretaciones, atributos, etc.

Así como Arendt califica de banal cierto específico tipo de mal, filósofos, pensadores, ideólogos, moralistas, místicos, ateos y tanto más, con toda autoridad pueden dotar a ese objeto de contenidos o significados particulares. Los creyentes tienen asumido que el mal existe en contraposición del bien, etc.

Retrocedo pues en mi instintivo rechazo y mi desconfianza a esta banalidad del mal y la entiendo por ahora como el enfoque ilustrado de una intelectual muy potente. Pero no más. Ya dije que el atributo banal ha dado espacio a mucho trabajo intelectual de nivel, ganancia indiscutible. Pero una cosa es el paso inicial y otras cosas diferentes son los pasos siguientes. Algunos de gran profundidad, otros tontamente reverenciales y hasta perjudiciales por nublar las potencialidades del aporte de HA.

¿Qué resulta de este y anterior texto? Que dejo tranquila a Hannah, que reconozco su derecho y nivel de abstracción, que ¡por fin! deja de incomodarme esa propuesta interpretativa, que no criticaré –por ahora- a la autora respecto a este tema; que relativizar su enfoque deja de ser relevante el quién lo formuló, que miles y miles de pensadores de ayer, hoy y mañana han pensado sobre el concepto mal y que lo seguirán haciendo desde las más diversas miradas.

En paz con el tema, gran gusto en entrarle y llegar al objeto que el acto de conciencia o siquismo buscaba hace no menos de 11 años.

PS 1: Consciencia y Conciencia tienen propósitos expresivos diferentes.
PS 3: Una vez que el discurso llega a su conclusión, todo se vuelve obvio. Es un poco vergonzoso pero así es que progresa el conocimiento. (En mi redención, link de interés: https://es.qwe.wiki/wiki/Wiles's_proof_of_Fermat's_Last_Theorem
Era tan indescriptiblemente hermosa;.. era tan simple y tan elegante que no podía entender cómo me había perdido y me quedé mirando con incredulidad durante veinte minutos y luego durante el día que entré en todo el departamento, y yo 'd seguir viniendo a mi escritorio mirando a ver si todavía estaba allí. todavía estaba allí. no pude contenerme, estaba tan excitado. fue el momento más importante de mi vida laboral. Nada de lo que hago de nuevo significará tanto ".